El aroma de
la flor del tilo anuncia
sin apuros
el fin de un año y el comienzo del otro
Los sueños
de la infancia y el deseo de lo eterno
En un rincón
del parque con su mate compañero
Me abraza
Don Walter, con su rostro cálido, sabio y sereno
Las tardes
de diciembre se viven con historias y cinzzano
De los años 50,
de trenes y de andenes
De jefes
ingleses y héroes peronistas
De epopeyas
de pobres con dignidad y arados por trabajar
Historias
para oído jóvenes e imágenes presentes
Que escuchan
el mito o la las vanidades
Allí esta
Don Walter con su rostro cálido, sabio y sereno
El perfume
del verano lo envuelve
Mientras una
estrella se presenta curiosa y a pleno
Para conocer
la huella de su vida
Sus
silencios, sus locuras, sus pasiones, sus amigos, su familia
Mira atrás
solo para saber cómo avanzar
Allí esta
Don Walter con su rostro cálido, sabio y sereno
Allí siempre
estará como un faro que indica el camino
Te fuiste
temprano, pero nos dejaste un legado
Su aroma de
verano es dulce y tranquilo
porque cada
noviembre habrá un retoño de tilo
y en cada
momento un te quiero
mi querido viejo

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