Para los que hemos jugado al futbol alguna vez y nunca lo hicimos profesionalmente nos llena de orgullo decir, yo jugué con tal
jugador que triunfo en la primera división del futbol argentino, es como que
nos da un plus de jerarquía.
Seguramente cuando decimos jugué con ese tal ex jugador nos
agrandamos y hasta nos trasladamos involuntariamente a creernos que si jugamos
con él no tenemos nada que envidiarle ni al mismisimo Maradona
Seguir jugando al futbol después de los cincuenta es
ciertamente una bendición y si bien ya lo competitivo pasa a segundo plano no
deja de ser una caricia al alma poder patear una pelota y mas hacerlo con cierta precisión.
Los equipos se repiten sábado a sábado con integrantes similares mezclados en equipo diferentes, de vez en cuando aparece una cara nueva que se incorpora a veces temporalmente y otras definitivamente.
Los equipos se repiten sábado a sábado con integrantes similares mezclados en equipo diferentes, de vez en cuando aparece una cara nueva que se incorpora a veces temporalmente y otras definitivamente.
Cierto día vino a jugar con nosotros el chapa Suñe estrella
de Boca Juniors, otro día también Omar Larrosa quien jugara en Boca y también en
Independiente, si bien fueron unos pocos partidos nos dimos el lujo de jugar
con ex jugadores de primera de igual a igual
Pero lo mas extraordinario ocurrió cuando se incorporo a
nuestros juegos sabatinos un tal JUAN NOGUERA. A simple vista se podía observar
en su físico el desgaste que el fútbol le había provocado, algo rengo, con cicatrices
de operaciones lejanas y algunos kilos instalados en su region abdominal que seguramente
conspirarían en su desplazamiento. Pero ¿Quién era ese tal Juan Noguera?
Alguien que estaba a un costado de la cancha dijo: Noguera
jugo en Vélez con Pichino Carone y Daniel Willington, otro decía Noguera jugo
en Deportivo Morón junto al Polaco Semenewich, se corrió un comentario que había
triunfado en FRANCIA cuando muy pocos lo hacían en la década del setenta.
¿Como saber quién era realmente JUAN NOGUERA?
Lo supimos el mismo día en que jugamos el primer partido, al
tocar la primera pelota nos dimos cuenta que era un distinto, que si bien le
costaba mucho desplazarse su calidad era inmejorable, puro talento, sentido de
la ubicación y una enorme facilidad para habilitar al jugador mejor ubicado.
Pero la mayor cualidad de Noguera era su increíble forma de
comunicarse, un verdadero técnico dentro de la cancha, nunca se cansaba de dar
indicaciones, desde el día en que jugo su primer partido con nosotros no
supimos jamás que era el silencio.
Instalado sobre una de las bandas del campo de juego tenia las
características únicas de una especie de imán humano con la increible propiedad de solo atraer balones.
Noguera podía jugar al fútbol y al mismo tiempo hablar y explicar el juego, sin ningún lugar a dudas un docente de la numero 5.
Noguera podía jugar al fútbol y al mismo tiempo hablar y explicar el juego, sin ningún lugar a dudas un docente de la numero 5.
Sábado a sábado se iba convirtiendo en un mito viviente, ya
no solo había jugado en VELEZ y en MORON sino en muchos otros clubes de Europa
y gracias a esas transferencia había sabido hacer importantes inversiones que le permitían
un buen pasar económico
Debo admitir que al poco tiempo no importaba el curriculum de
Noguera era un grato placer verlo jugar y más oírlo hablar. Frases emblemáticas
como “Al primer palo”, “Juga en la 18”, anda de “centro HALF”, frases que enriquecían nuestro diccionario futbolero
El mito Noguera nos había seducido y sin bien algunos lo
trataban de impostor porque en realidad el Noguera de Vélez se llamaba Nogara
ya no nos importaba porque jugar cada sábado junto a el nos hacia realmente felices,
simplemente porque nos trasmitía ese aliento divino que solo se puede imitar al
que nos daba nuestro viejo cuando jugábamos al babi fútbol en algún club de
barrio.
Pero siempre queríamos saber quien era realmente ese tal JUAN NOGUERA, lo supimos un sábado
como cualquiera de los que compartíamos semana a semana, fue en un tercer
tiempo mientras debatíamos las alternativas del partido recién concluido. Creo
que fue el Brusco Franco quien socarronamente le pregunto a Juan por enésima
vez en que club había jugado, lo hizo en un tono medio despectivo, quizás por
el exceso de cervezas que llevaba acumulados. Creí escuchar en esa pregunta una
necesidad de una respuesta incomprobable y sin pruebas respaldatorias, pero
ante la incomodidad de JUAN tomo la palabra el Príncipe Merlo quien de una
pequeña bolsa marrón saco un par de revistas EL GRÁFICO y un álbum de figuritas
incompleto de 1975, en el Gráfico se hace alusión a una joven figura del
Deportivo Morón que había sido vendido al BREST de Francia y en el álbum de figuritas en
su pagina 12 se ve toda la alineación de VELEZ SARFIELD, en el rincón inferior derecho con el numero 122 estaba la ultima figurita del plantel que correspondía a un rubiecito con cara de nene cuyo nombre era JUAN NOGUERA
Desde ese día cuando alguien nos pregunta si seguimos jugando
al fútbol decimos orgullosamente que si, e inflando el pecho decimos:”lo hacemos con el
famoso ex jugador profesional un tal JUAN NICACIO NOGUERA”
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